Este pequeño compartimento celular, se encarga de producir la energía que usas en todas las funciones de tu cuerpo.  Si fallan pueden causar enfermedades en cualquier órgano o sistema.

Para hablar de la mitocondria, primero recordemos a la célula

Imagina la máquina más sofisticada que se haya construido.

¿Cuál crees que sea?

Bueno, en la industria, tecnología, salud, hay muchísimas.

¿Y si te digo que la célula no tiene nada que envidiar a la máquina más sofisticada que se haya construido?

Casi nunca le prestamos atención a este componente básico y esencial de la vida.

Nuestro cuerpo está compuesto de trillones de células, cada una de ellas necesita energía para funcionar.

La célula tiene compartimentos o divisiones –llamados organelas– que cumplen funciones específicas:

  • Brindan estructura al cuerpo
  • Absorben los nutrientes para convertirlos en energía
  • Fabrican y modifican proteínas
  • Digieren sustancias externas
  • Transportan sustancias  necesarias para el funcionamiento del organismo
  • Controlan la expresión del genoma (conjunto de instrucciones genéticas que se encuentra en una célula)

¿Complicado, verdad?

Sí,  y muy delicado

Todas las tareas que cumple la célula son vitales, pero…

Hay un compartimento u organela que es la central de energía de cada célula: La Mitocondria.

La mitocondria es un

pequeño compartimento

de la célula que produce

la energía

¿Qué es la mitocondria?

Ya lo dijimos, es un pequeño compartimento de la célula encargada de producir la energía. 

Así como la batería del celular es la encargada de hacer funcionar tu dispositivo, las mitocondrias son las encargadas de generar la energía que la célula precisa para cumplir sus funciones.

Esta energía se produce a través de una reacción química de proteínas, azúcares y carbohidratos extraidos de lo que comes, mezclados con el oxígeno de tu respiración. Se almacena en pequeñas moléculas llamadas ATP (adenosin trifosfato).

¿Qué hace la mitocondria?

  • Produce casi toda la energía del cuerpo
  • Es la llave de la respuesta inmune innata
  • Determina la vida o muerte de la célula
  • Controla el crecimiento celular

De acuero al lugar u órgano, las células tienen diferentes cantidades de mitocondrias y tienen diferentes demandas de energía. Por ejemplo, el músculo tiene muchas mitocondrias, lo mismo el corazón, cerebro, hígado. Estos órganos requieren mayor energía mitocondrial.

El poder de la mitocondria

Es el centro neural de la célula. Es la central de energía de cada una de las miles de millones de nuestras células.

Todos los sistemas y órganos dependen de su buen funcionamiento.

Además, la respuesta inmune innata del organismo está ligada a la mitocondria.

Todos los órganos y sistemas

necesitan de la energía

mitocondrial para funcionar

La energía mitocondrial asegura el buen funcionamiento de los siguientes centros vitales del cuerpo:

  • Corazón
  • Cerebro
  • Riñón
  • Pulmones
  • Sistema nervioso 
  • Sistema músculo esquelético
  • Producción de hormonas

En pocas palabras, un cuerpo sin energía, es un cadáver.

¿Qué pasa si fallan las mitocondrias?

Diversos factores pueden ocasionar un desbalance entre los radicales libres de oxígeno y las defensas antioxidantes generados en la mitocondria. Como consecuencia se origina un estrés oxidativo que afecta la producción de energía.

Se dispara el proceso inflamatorio celular, lesiona la mitocondria causando diversas dolencias crónicas que afectan a los músculos, cerebro, riñones, corazón, sistema nervioso y otros.

Estas son algunas de las enfermedades causadas por el fallo de las mitocondrias:

  • Diabetes 
  • Enfermedades cardiovasculares 
  • Artritis 
  • Fibromialgia
  • Alzheimer
  • Parkinson

Suelen ser progresivas y multisistémicas, pueden afectar cualquier órgano o sistema, en especial aquellos que necesitan más energía y tienen más mitocondrias.

El Coronavirus ataca las mitocondrias

¿Qué tiene que ver esto?

La mitocondria es la llave de las infecciones virales. La buena salud mitocondrial es fundamental para la respuesta inmune innata.

La mitocondria activa la proteína de defensas llamada interferón y cierra la llave de ingreso a las células en caso de una invasión viral.

Cuando el SARS-CoV-2 entra al cuerpo, toma control de la célula, envuelve la mitocondria y el núcleo, secuestra el genoma mitocondrial para reproducirse.

Esto impide la acción del interferón desactivando la respuesta inmune innata.

Para defenderse, el sistema inmune provoca una reacción inflamatoria más fuerte de lo normal, que se denomina tormenta de citoquinas. 

La tormenta de citoquinas es muy grave, daña las mitocondrias, falla la producción de energía, provoca la muerte celular que puede causar un fallo multiorgánico e incluso la muerte.

En resumen:

El Síndrome POST COVID es una consecuencia del daño mitocondrial 

El 50% de los pacientes recuperados de la COVID tienen secuelas ocasionadas por el daño mitocondrial.

Los síntomas más comunes son:

  • Cansancio y fatiga crónica 
  • Insomnio
  • Depresión  y ansiedad
  • Malestar general
  • Dolores musculares 
  • Fallas en la memoria y el proceso cognitivo

El daño es mayor en órganos con mayor cantidad de mitocondrias como el cerebro, músculos, corazón, nervios.

¿Cómo puedo reparar este daño?

El reto es generar un aumento del volumen y cantidad de mitocondrias.  Esto se llama BIOGÉNESIS MITOCONDRIAL

La biogénesis mitocondrial es el proceso de producción de nuevas mitocondrias dentro de la célula.

A mayor cantidad de mitocondrias tengas, mejor respuesta celular, te sentirás sano y con más energía.

Ejemplo:

Cuanto más mitocondrias neuronales tengas, mejor memoria, menor insomnio, ansiedad y depresión.

Cuanto más mitocondrias tengas en el músculo, menos dolor, cansancio y fatiga.

Biogénesis Mitocondrial

Estrategias para estimular la

biogénesis mitocondrial

1.    Suplementos para alimentar las mitocondrias 

El combustible de la mitocondria son compuestos moleculares como  coenzimas, vitaminas, minerales y polifenoles esenciales para que funcione correctamente.

Existen micronutrientes específicos para estimular el metabolismo energético y la producción de ATP:

  • El Complejo B y el Ácido alfa  lipoico son esenciales en el el ciclo de Krebs, (una serie de reacciones químicas para liberar la energía almacenada a través de la oxidación de carbohidratos, grasas y proteínas). 
  • El selenio, el α-tocoferol, la coenzima Q10, la cafeína y la melatonina impulsan la función del sistema de transferencia de electrones para generar energía.
  • La carnitina es esencial para la beta-oxidación de ácidos grasos y su conversión en energía. 
  • El selenio contribuye a la biogénesis mitocondrial.

Generalmente el organismo tiene carencia de estos micronutrientes y es necesario suplementarse, lo ideal una fórmula de acuerdo a la necesidad de cada persona.

2. Restricción Calórica

Se ha demostrado que la restricción calórica reduce la generación de radicales libres por parte de las mitocondrias, disminuye el gasto energético y se produce la biogénesis  mitocondrial.    

El alimento que ingerimos es información que enciende y apaga genes, no solo con la elección de los nutrientes, sino también con el momento del día en el cual realizamos la ingesta.

3. Ayuno Intermitente

Es importante darle el tiempo necesario a la digestión y evitar comer en horarios en los que deberíamos estar durmiendo pues es ahí donde se estimula la formación de nuevas mitocondrias. 

Durante el ayuno, se genera un entorno con niveles bajos de glucosa y nutrientes en el torrente sanguíneo. Es un momento estratégico porque la demanda energética es pequeña y estimula la creación de nuevas mitocondrias.

Por ello el ayuno intermitente es una gran herramienta para fomentar la biogénesis mitocondrial. 

4.    Ejercicio Diario

El ejercicio físico es el mejor activador de la biogénesis mitocondrial.

Puede ser cualquier actividad física que demande oxígeno y energía con una duración entre 30 y 40 minutos.

Lo ideal es realizar actividad física por la mañana, en ayunas, con  ejercicios de respiración, paseos prolongados, bicicleta, natación, etc. esto contribuye a la biogénesis mitocondrial.

Conclusiones

Nuestra producción interna de energía (ATP) es el trabajo de las mitocondrias. 

Cada célula tiene alrededor de 2.000 mitocondrias, que están e suministrando energía y calor, y utilizan el oxígeno que respiramos para convertir en energía los alimentos que ingerimos.

Recuerda, que la mayor concentración de mitocondrias está en el cerebro, corazón, nervios y músculos esqueléticos. 

Si fallan las mitocondrias, falla tu energía, te agotas, corres el riesgo de perder funciones como la memoria, reflejos, sufrir dolores crónicos, acelerar el envejecimiento…etc.

Lo maravilloso de nuestro organismo, es que podemos aumentar el número de mitocondrias y regenerar las dañadas adoptando hábitos de vida saludable.

Los alimentos que escoges, los suplementos que tomas y tu estilo de vida, determina la calidad y cantidad de mitocondrias que tiene tu cuerpo y por lo tanto, definen el estado de tu salud.

Ahora que conoces el poder de las mitocondrias en tu salud o enfermedad. ¿Vas a cuidarlas para vivir más y mejor?

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BIBILIOGRAFÍA

Lemos, A. Medicina Natural e Ortomolecular

https://metabolicas.sjdhospitalbarcelona.org/ecm/enfermedades-mitocondriales/info/tratamientos-aplican-enfermedades-mitocondriales

Decoding SARS-CoV-2 hijacking of host mitochondria in COVID-19 pathogenesis | American Journal of Physiology-Cell Physiology

Introducción a la biogénesis mitocondrial estimulada por ejercicio físico – Instituto Internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y Salud

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